El cáncer es una enfermedad asociada al cuerpo y a la psiquis que afecta a millones de personas cada año, atacando no solo a su salud física, sino también a su salud psicológica y emocional. Desde el momento en que se diagnostica, la vida de la persona sufre profundos cambios que afectan la calidad de la misma y la de sus familiares y relaciones sociales.
Enfrentar una enfermedad grave supone un proceso de crisis muy complejo de sobrellevar, tanto para el paciente como para aquellos que conviven con él y en especial para el cuidador primario, por lo que también necesitan espacios propios para procesar las dificultades emocionales que esta enfermedad produce.

La capacidad de recuperación de una persona está favorecida por su bienestar psico-emocional y también depende mucho del estado emocional de los familiares más cercanos.
La psicooncología es una rama de la psicología de la salud que además de ser un apoyo para los procedimientos médicos, está dirigida a fortalecer los aspectos sanos del ser humano y a tratar los problemas del entorno familiar y social que acompañan este tipo de enfermedades.



